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septiembre 27, 2007

Habla.

Todo sería tan diferente si todos pudieramos hablar con la facilidad que pensamos; si en vez de quedarnos tras nuestras barreras, construyéramos un puente hacia otras realidades y lo cruzáramos de vez en cuando. Es cierto, soy amiga de mis silencios... desconfiada de las personas, alerta a las traiciones. No sé por qué, pero me es imposible superar el miedo de caer al precipicio - y me quedo aferrada a la baranda del puente, sin poder mover mi cuerpo.

Al menos construiré un faro, esta vez: Estoy triste -horrenda y agónicamente triste-, preocupada, decepcionada, confundida, frustrada... ¡Y me da rabia! Porque siento que doy lástima, porque cada vez que les leo me contagio de su luz y yo no hago más que quejarme, que lloriquear por la vida, esperando que vengan y se queden en mi lado del puente. Les pido disculpas, pero no puedo hacer como si no existiese lo que llevo dentro: debo hablar.

Hace más de 15 años que me enteré que mi madre tiene cáncer al estómago; lo supe por mi abuela, mientras hablaba con alguien más. "Gastritis Crónica Severa" a mis 6 años no tenían más sentido que un pequeño dolor de estómago de vez en cuando, que se controlaba con un par de pastillas en los horarios adecuados... Cáncer eran palabras mayores, y ante mi desconocimiento eran un pasaje seguro hacia la muerte.

Si alguien me pregunta por qué, siendo hija única de una madre soltera, estoy tan lejos de ella... la primera razón que viene a mi mente es el miedo a perderla. He crecido con la idea de ser un apoyo en su vida, de hacer lo que esté en mis manos para que se sienta lo más confortable posible, de no ser una carga... de tratar de resolver mis asuntos y mantenerla al margen. Ahora sé que todo esto fue un error... que no hay peor forma de 'evitar ser un problema' que callar y que finalmente lo que mejor le haría sentir, sería el saberse una parte importante y necesaria en mis días.

Hace unos días se decidió a ir al médico... hace mucho que no se controlaba, luego de que lograron controlar el avance de la bacteria y ya comenzaba a ser evidente que algo anda mal. Aún no se hace los exámenes, pero ella presiente que nuevamente está activa la enfermedad y cabe la posibilidad de que haya mutado y los medicamentos del último período no sean efectivos y tenga que pasar a quimioterapia. El día que escribí la última entrada la escuché decir que en tal caso no se haría tratamiento, dejando que las cosas siguieran su curso tal como ahora.

Siento que está preparando todo para lo peor, y tengo miedo... porque la fe no es lo mío, y definitivamente ha pasado demasiado tiempo desde su último control y su salud no anda bien.

Eso es lo que me ocurre, por lo que me había bloqueado tanto que ni siquiera conseguía escribir... por lo que aún estoy tan sobrepasada que no consigo hablar.

Que sus lados del puente estén en paz. Cobraré cafés y helados, no crean que no lo tengo presente.