Tengo miedo,
Miedo a quedarme aquí encerrada,
Miedo a no encontrar el camino hacia la luz.,
Me da miedo seguir hacia delante
Porque ya me había acostumbrado a esta oscuridad,
a sentirme sola,
al dolor.
Tengo miedo,
Miedo a saltar al abismo,
siento que delante de mis pies sólo hay vacío,
miedo a caminar sobre cristales rotos,
miedo a los ídolos de barro,
a que la luz de allá fuera sea demasiado intensa.
Pero sé que tengo que continuar…
Hace mucho tiempo que empecé a recorrer este camino,
Ha sido largo y tortuoso,
Y aquí termina,
Al borde de este precipicio al que tengo que lanzarme,
Porque sé que es aquí donde comienza realmente mi vida.
Anna.. (Borderline, 1986)
Everybody's looking for that something
One thing that makes it all complete
You'll find it in the strangest places
Places you never knew it could be
Some find it in the face of their children
Some find it in their lover's eyes
Who can deny the joy it brings
When you've found that special thing
You're flying without wings
Some find it sharing every morning
Some in their solitary lives
You'll find it in the words of others
A simple line can make you laugh or cry
You'll find it in the deepest friendship
The kind you cherish all your life
And when you know how much that means
You've found that special thing
You're flying without wings
So, impossible as they may seem
You've got to fight for every dream
Cos who's to know which one you let go
Would have made you complete
Well, for me it's waking up beside you
To watch the sunrise on your face
To know that I can say I love you
In any given time or place
It's little things that only I know
Those are the things that make you mine
And it's like flying without wings
Cos you're my special thing
I'm flying without wings
And you're the place my life begins
And you'll be where it ends
I'm flying without wings
And that's the joy you bring
I'm flying without wings
Pensar siempre positivo no es una obligación. Imaginar escenarios catastróficos y prevenir que sucedan es un rasgo no sólo funcional, sino virtuoso, dicen los especialistas.
Usted tiene dos semanas de plazo para entregar un proyecto muy importante. Como siempre, usted se pone al menos en cinco escenarios: qué sucedería si adelantan la fecha de entrega o si el resfrío de su hijo la contagia y no puede trabajar. Tal vez un problema eléctrico acaba con su computador donde tiene todo guardado, o su compañero de trabajo que la ayuda en el proyecto tiene un problema y no puede colaborar. Quizás, en la revisión final, su jefe le plantea que necesita otra alternativa que no está considerada.
Todo el mundo le dice que no piense en catástrofes, que piense positivo y que todo saldrá bien. Pero no. Su naturaleza es otra, y por eso usted tendrá el trabajo listo en menos de dos semanas, tomará limonadas calientes, adelantará la parte de su compañero, respaldará todo en pendrive y hablará varias veces con su jefe para considerar posibles cambios.
De todas maneras, usted se pregunta si este pesimismo no le estará jugando en contra. Pero ahora la psicología moderna le responde que no, que siga así.
Ser pesimista es bueno, dicen los especialistas. Claro que hay que entender de qué tipo de pesimismo se trata. La profesora de sicología de Wellesley Collage, EE.UU., Julie Norem, aborda el fenómeno en su libro The Positive Power of Negative Thinking. Ahí, señala dos tipos de pesimistas: los funcionales y los desesperanzados. Los primeros esperan siempre el peor resultado, pero se preparan decididamente a que no ocurra. Los segundos asumen que nada nunca les funcionará y están ligados a trastornos depresivos.
Pesimista, pero acertivoEn 2004, Norem publicó un estudio en el Journal of Research in Personality. En la investigación, la sicóloga trabajó con dos grupos de personas pesimistas. A través de piezas musicales, a un grupo le indujo buen humor y al otro les bajó el ánimo. Luego, sometió a ambos grupos a pruebas matemáticas, y se dio cuenta de que los pesimistas animados tuvieron un rendimiento peor que los pesimistas tristes. La conclusión fue que no hay que obligar al negativo a ser positivo, porque en la medida que sigue su naturaleza, acierta.
Tali Sharot, especialista de la University College London, que también ha estudiado el tema, asegura que los pesimistas funcionales tienen opiniones acertadas porque, simplemente, son más realistas. Ellos consideran puntos de vista que efectivamente pertenecen a la realidad: las desgracias que imaginan no son fantasías. Por eso, Marta Soto, docente de la Uniacc, dice que es conveniente escucharlos.
Exceso de optimismoLa recomendación no es ser ni optimista ni pesimista. El punto es actuar coherentemente con la propia naturaleza, cuando no es dañina. Paul Ormerod, economista norteamericano, por ejemplo, dice que para empezar un negocio hay que ser muy positivo, pero para mantenerlo, es clave ser pesimista funcional.
Además, la moda de pensar siempre en positivo, no necesariamente es sana. Como plantea Miguel Campillay, sicólogo de la U. de Chile, el pensar positivo no se puede convertir en un deber, porque acorta las posibilidades. Felipe Gálvez, docente de la U. Mayor, profundiza: "pensar positivo es, a veces, una manera poco elegante de esconder aspectos frente a los cuales definitivamente lo que se debe hacer es dudar o desconfiar", dice.
¿Vaso lleno o vacío?Los extremos son insanos, tanto para quien visualiza todo como fracaso, como para el que nunca ve nada malo. Marta Soto, sicóloga de la Uniacc, describe los perfiles.
Optimista peligrosoNo es capaz de prever posibles fracasos, por eso, si tienen uno, les resulta demasiado doloroso. Su manera de defenderse es no ver nunca algo malo.
Se sienten omnipotentes, ya que creen que todo lo bueno fue provocado por ellos y, a veces, pueden rayar en la manía.
Optimista funcionalTienen alta tolerancia a la frustración, ya que ven los aspectos positivos de las más variadas experiencias. Son el paralelo del pesimista funcional, porque también son flexibles: ellos ven el lado amable de todo, pero no de manera irreal.
Son seguros de sí mismos y perseverantes.
Pesimista funcionalSon flexibles y creativos, porque tienen la capacidad de imaginar muchos escenarios, que generalmente son catastróficos. Sin embargo, se preparan y actúan para no fallar en nada. Están bien preparados para adaptarse a distintos cambios, van anticipando.
DesesperanzadoSon poco competitivos, porque se dan por perdidos de antemano. Pueden adaptarse fácilmente, pero siempre pasan inadvertidos. Confían muy poco en sí mismos y en los demás, tienen baja autoestima y su personalidad se asocia a patologías depresivas.
Querido Dios,
De verdad que Tu querías que así fuera la jirafa o fue un accidente?
Querido Dios,
En vez de permitir que las personas se murieran y tener que hacer otras nuevas, porque no te quedas con las que tienes ahora?
Querido Dios,
Quien dibuja las lineas alrededor de los países?
Querido Dios,
Gracias por mi hermanito,
pero yo oré mucho por un perrito.
Querido Dios,
Por favor, mandame un poney. Yo nunca te pedi nada antes,
Puedes revisar.
Querido Dios,
Quiero ser igualito a mi padre cuando sea grande, pero no contanto cabello en el cuerpo.
Querido Dios,
Seguro que es muy difícil para Ti amar a todas las personas en el mundo.
En mi familia hay solo cuatro personas y nunca logro...
Querido Dios,
Mis hermanos hablan de nacer de nuevo, pero suena raro. Están bromeando, cierto?
Querido Dios,
Si miras para mi en la iglesia este Domingo, Te voy enseñar mis zapatos nuevos.
Querido Dios,
Leí que Thomas Edison hizo la luz. Pero en la iglesia nos enseñaron que fuiste Tu.
A mi me parece que el tipo Te robó la idea.
Querido Dios,
Quizá Cain y Abel no se
hubieran matado si tuvieran su propio cuarto. Esto funciona con mi hermano.
Se me hace dificil encontrar un momento para escribir...
Llevo planeándolo desde hace tiempo, casi saboreando las palabras que quería estampar acá, pero siempre ganaba el tiempo y su fatídica ley de seguir siempre adelante.
Estoy enojada conmigo, pero no de ese tipo de rabietas que a veces me dan - cuando quiero luchar conmigo y me siento incapaz, y torpe -, sino que esta vez asumo que me equivoqué... que hize mal las cosas y que debo pagar mis culpas, reconstruir desde las murallas que queden en pie y seguir. No quiero hacer como siempre, borrón y cuenta nueva, preocupación por unos días y luego todo vuelve a su curso. Quiero asustarme en serio y motivarme a través de ese miedo; tener pavor a perderlo todo, sentir culpa, extasiarme de cansancio y sacar fuerzas de toda esa basura.
He pasado harto tiempo, demasiado tiempo, viviendo a expensas de la disculpa y la justificación. Las cosas no son como quiero, la vida no es como la utopía que me imagino, ni voy a arreglar algo quedándome de brazos cruzados, pensando que ni la muerte vale la pena porque el hartazgo es superior a mí.
Creo que es justo de una vez, tomar ese báculo que dejé tirado, ponerme de pie y seguir adelante... como sea, con los pro y los contra que sé que habrán, pero al menos al final del viaje no estaré como ahora: tratando de pisar sobre las huellas que dejé atrás, porque no fueron bien estampadas en la arena.
Me imagino a mí misma, sacudiéndome el lodo de encima y convirtiendo por fin ese camino que tengo delante, para que ya no sea más de tierra húmeda, no quiero esa sensación pastosa que tiene el suelo después de una tarde de lluvia. Quiero que sea arena... una arena fría, cálida, como sea... pero que cuando mis pies la toquen, sientan como dejan una huella bien marcada; para que cuando mis manos la alcen, corra a través de ella y se esfume en el viento. Quiero que vuele, que se quede o se vaya con el mar... pero que sea, que esté, que exista.
Es curioso cuando dicen que no podemos hacer todo lo que queramos. En este momento siento que podría desear cualquier cosa... y ser capaz de conseguirla.
A mí se me ocurre escribir en los momentos más complejos: por ejemplo ahora, con chorrocientas llamadas en espera, con un turno laaargo que me espera hasta las 2AM y aporcinada. No, no es su imaginación... aún escribo a veces cuando me da la garrotera xD.
Tenía ganas de actualizarles un poquito de mi vida:
Sigo harta de la U, me carga el ambiente socialista: yo no quiero ser psicóloga para ser una cientista social!!! Quiero ser psicóloga porque soy curiosa, porque me parece intrigante, porque quiero atender pacientes y desarrollar técnicas... no porque esté preocupada de los campamentos o de los pobres asesinos que sufren en las cárceles. Simplemente: NO ME INTERESA. El punto es que nunca me ha interesado... y como intentan forzarme a aprender cosas relacionadas al asunto, menos quiero, más me harta... y menos voy a la U.
Estoy desanimada... si bien me quedan 2 semanas de clases y una de ellas es sólo de pruebas, siento que no he aprendido lo suficiente, que tengo la cabeza llena de pajaritos que revolotean con información que no alcancé a captar bien (o que no me interesa captar). Siento que de cierta forma he desperdiciado mi semestre. No me ha ido mal en las pruebas, pero tampoco me ha ido de la forma que yo quisiera... y es que cómo hacer que no deteste tanto ir alla, si las clases que realmente importan puedo estudiarlas desde los textos que nadie explica?
Lo único interesante últimamente ha sido el curso de neurohipnósis que tomé. Sí, no se equivoca... me estoy haciendo toda una hipnóloga. Y, aunque nos enseñan cosas bastante básicas, mi mente curiosa y yo lo hemos pasado bien aprendiendo técnicas tan básicas como entrevistar a un paciente. Sí =) El curso me ha sido tanto más útil que el año y medio que llevo estudiando!
Por lo demás, no odio tanto a mis compañeros... Algunos son realmente detestables y otros eliminables, pero he conocido gente linda que, si bien, no es altamente cercana a mí, hemos podido entablar conversaciones decentes y significativas.
Mhh... qué más? Ya les contaré de mis hurones =P Ahora, a seguir contestándole a la gente ociosa.
¿Qué tal sus vidas? ¿Esperan una pronta llegada de las vacaciones de invierno? Espero que podamos hacer algo con los ñoños para irnos a algún lado... Hace tiempo que no descanso de verdad.
Don Quijote: “... El mundo pasa a convertirse en artificio y traza de los malignos magos, a quienes es tan fácil mudar unos rostros en otros, haciendo de lo hermoso feo y de lo feo hermoso...”
Sí, definitivamente eso me pasa =/
"Mis voladas escribiendo representan una lucha por tomar contacto con los demás y con el mundo...”
Acabo de leer esto en un texto de Dör sobre Delirio. Me sentí demasiado identificada.