Mostrando las entradas con la etiqueta alter-ego. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta alter-ego. Mostrar todas las entradas

septiembre 04, 2007

El Metro me transforma

Así es, algunos se transforman con libros de autoayuda, otros tantos con una experiencia traumática de sus vidas... unos más son transformistas -ahí ya no hay nada que hacerle xD- y finalmente a mí, el Metro me transforma. Cada vez que subo a uno de sus vagones, me olvido de la dulce y buena Imadia, y me posesiona su alter-ego maligno que me dice (con todo y diablito miniatura) "golpeeeeeealos, se lo merecen por ser tan idiooooootas..." y ante eso no hay más que hacer, es sentencia de que alguno de los pasajeros recibirá un codazo tarde o temprano.

Y es que, corriendo el riesgo de caer en excusas baratas, considero que mi contextura y estatura merecen que de alguna forma me defienda de tanto animal agrandado que anda suelto; hasta hoy me han golpeado, arañado, hecho volar hacia la otra puerta del condenado transporte, tirado el pelo, aplastado, pisado... (y podría seguir eternamente) Creo que de ahí nació ese diablillo de cola puntiaguda que a diario me indica que no hay mejor defensa que el ataque =P

¿Lo peor, gentes? Lo disfruto... Como bien dice el dicho: "donde fueres, haz lo que vieres" y durante estos meses he visto como la gente se maltrata, y realmente no voy a dejar que me pasen a llevar por ser pequeña - ahora, si son flaites-cabeza-de-parlante, créanme que lo hago por simple gusto.

Así que, señores/señoritas que habitan en esta hermosa capital Santiaguina, no se extrañen si ven a una niña con cara de maldad golpeando a desadaptados sociales por doquier, o si alguna vez se sabe de alguien que ha quitado un teléfono/mp3 y lo ha tirado fuera del vagón por no soportar la desagradable música reggaetonera. Probablemente sea yo, con mi terapia diaria anti-estrés.