miércoles, 27 de junio de 2007

Melodías

Estaba leyendo "Confesiones de una Máscara", una novela autobiográfica de Yukio Mishima. El libro, más allá de todo lo turbio y enrevesado que ha sido hasta lo que llevo leído (casi la mitad =.= porque me ha costado eones avanzar), tiene pasajes muy ciertos y con algunas de las sensaciones que muestra he logrado identificarme notablemente.

Quería copiarles un trozo que identifica de forma muy metafórica mi momento presente: Él está en la casa de uno de sus pocos amigos verdaderos, según narra, y escucha a la hermana de éste tocando torpemente el piano, entonces dice:

"Cuanto más escuchaba, más cuenta me daba de que se trataba del sonido de un paino tocado por una muchacha de diecisiete años, rebosante de sueños, inconsciente aún de su propia belleza, que todavía conserva rastros de la infancia en las puntas de los dedos. En mi fuero interno rogué que jamás dejara de tocar el piano."

Así me siento ahora... como si de pronto me olvidara como tocar las notas -aunque sea torpemente- de ese piano y realmente no quiero. Deseo recordar como se siente ser niña... conservar esa inocencia estúpida detrás de las máscaras de adulta. No quiero perder mi canción para transformarme en notas de otras sinfonía u.uU

Estoy a punto de cumplir 21 años... para mí siempre a sido importante esa edad, no sé bien por qué. Siempre he tenido el presentimiento de que algo verdaderamente importante iba a ocurrirme... <<Espero no perderme... sólo eso>>

6 comentarios:

Kaitou Kuroba dijo...

Ser niño es vivir las emociones en el aquí y ahora, y soltarlas, no tener sentimientos que se arrastran del pasado, la felicidad de los niños viene de eso, de reír y sonreír por lo que ha pasado, de llorar el momento, de caerse y levantarse sin mirar atrás, porque lo importante es vivir el momento con la intensidad que ocurra. Se gentil contigo misma y con los demás, te ayuda a ser más tolerante con el mundo y a no ser tan crítica contigo misma y con tu entorno… sea feliz niña, no se enrrolle tanto, la vida es mucho más simple de lo que parece.

Saludos.

-Zel, un amigo que la quiere mucho.

Dan dijo...

Siempre pensando que todo es una experiencia nueva =P

A veces tambien es necesario no convertir las mascaras en estandartes, pues no lo son... y mejor sacarsela una que otra vez, que no es bueno mantenerse con la misma carga siempre.

Cuidate mucho, amor, y recuerda, descansa! =P (y ojala pueda leer ese libro, que igual quede con las ganas xD)

Y una ultima palabra, disfruta n.n

TAM! n.nU

Marcela Ossio dijo...

Hola Ale!
Para nada me molesta que visites mi blog, muy al contrario. Siempre serás bienvenida ^^

Me suena familiar la sensación que relatas en tu escrito, tan familiar que podría revivirla en este momento. Creo que hay como un gran peso cultural con los 21 años, o me equivoco? Quizás sea más a los 18, pero no sé... a mí también me da la impresión de que marcara un antes y después.

Seguir "siendo niño" o mantener esa hermoso aspecto infantil en nuestras vidas es algo de uno, algo tan propio que ningún cumpleaños te lo puede quitar. Es como lograr integraciones a medida que uno va creciendo, ¿no? Como equilibrios :)

Un gran abrazo y nos leemos por ahí.

Marce.

Maga dijo...

Creo que no perderás a la niña si la escuchas atentamente :)!

Creo que eres de esas personitas que jamás dejan de escuchar a su niño interior (F)

Jenipher dijo...

To da edad es importante, sobre todo la tenemos y vivimos más por dentro que por fuera...

Yo ya tengo unos pesados 30 años, llena de problemas, pero sabes? dentro sigo teniendo 15, y eso hace ue aún mire todo de locore rosa...


Besitos de chocolate y malvitas para ti...


=)

Y@ny dijo...

No tengas miedo de perder tu parte de "niña", eso va en el corazón, lo importante es vivir cada etapa de la vida, con calma y disfrutando cada momento.
Cariños